La seguridad contra incendios depende en gran medida del correcto estado de los extintores, que son el primer recurso en una emergencia. Por eso, además de las revisiones periódicas, es obligatorio realizar el retimbrado de extintores.
En este artículo te contamos qué es, cada cuánto tiempo debe hacerse y en qué se diferencia de la recarga y la revisión.
¿Qué es el retimbrado de extintores?
El retimbrado de extintores es la prueba hidráulica obligatoria que se realiza para comprobar que el envase del extintor soporta la presión de trabajo y se encuentra en condiciones seguras de uso.
Según la normativa vigente (R.D. 513/2017, Reglamento de instalaciones de protección contra incendios – RIPCI), debe realizarse:
- Cada 5 años a partir de la fecha de fabricación del extintor.
- Lo lleva a cabo el fabricante o una empresa mantenedora autorizada.
- Implica el vaciado, apertura, prueba de presión y posterior recarga.
Diferencias entre recarga, revisión y retimbrado
Aunque suelen confundirse, cada procedimiento tiene su función:
Retimbrado
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Obligatorio cada 5 años.
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Incluye prueba de presión, vaciado y recarga.
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Se hace en taller especializado.
Revisión
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Sirve para comprobar que el extintor funciona correctamente y está en su lugar asignado.
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Trimestral: puede hacerla el propio titular de la instalación.
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Anual: debe realizarla un técnico especializado de una empresa autorizada.
Recarga
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Debe hacerse siempre que el extintor se utilice, aunque sea de forma parcial.
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Se vacía, limpia y rellena de nuevo con el agente extintor correspondiente.
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Solo puede hacerlo el fabricante o una empresa mantenedora.
Mantener los extintores en perfecto estado no es solo una obligación legal, sino una garantía de seguridad para todos. Las revisiones periódicas, las recargas cuando sea necesario y el retimbrado cada 5 años aseguran que este primer recurso contra incendios funcione cuando realmente se necesite.
Confiar en una empresa mantenedora autorizada es la mejor manera de cumplir con la normativa y, sobre todo, de proteger vidas y bienes. Porque en materia de prevención de incendios, más vale estar preparado que lamentarlo.
